Novísimo manual práctico de Cocina Española, Francesa y Americana

Año Gastronómico de 1866

viernes, 31 de mayo de 2013

Mayo - Año Económico y Gastronómico

Mayo, año gastronomico. Cuidados que exige la huerta
Cuidados que exige la huerta - cliquea en la imagen para verlo más grande
Marzo ventoso y abril lluvioso hacen mayo florido y hermoso... 
Nos recuerda un refrán español.

Aunque ya casi  entraditos el mes de junio, no podía dejar de echar un vistazo al  mes de Mayo de “El Libro de las Familias”, y antes de que estemos fuera de el.

Cabe destacar que este mayo en España ha sido agitado en cuando al tiempo. Florido mucho pero hermoso, a ratos, ya que hemos pasado a primeros de mayo de un calor de verano a mediados de mayo con un frío que pela, tanto que hasta ha nevado en la sierra de Madrid; eso si precioso con sus montañas todavía bien nevadas.  

Mayo, año gastronomico
Gastronomía - cliquea en la imagen para verlo más grande

Googleleando no he encontrado nada que sea tan completo al “Año Económico y Gastronomico” de El Libro de las Familias, para poder comparar.

De Wilkipedia digno de mención es que el nombre viene de los antiguos romanos le llamaban maius y su nombre no parece provenir de la diosa romana Maia (antes denominada Bona Dea), sino de Maius Juppiter (reducción de MAXIMUS/el más grande), y  que la piedra de mayo es  la esmeralda  y su flor el lirioEl mes de mayo esta dedicado en gran parte del mundo católico a María la madre de Jesús y anecdotico que este mes se celebra en Estados Unidos el mes de la sexualidad.  

En cuanto a los productos de la huerta:
Tenemos setas y el verano nos da ya algunos anticipos, las berenjenas, excelentes judías verdes en temporada durante primavera y verano... Pero donde más lo notamos es en la fruta tendremos los primeros productos de una amplia variedad ligada a las buenas temperaturas: nísperos (uno de los primeros), albaricoques, ciruelas, cereza, sandía, melocotón (nectarinas), níspero, grosella, frambuesas, brevas... Hay que aprovechar que le diremos adiós el mes que viene a un gran número de verduras: alcachofas, apio, espinacas, calabacines, guisantes, habas, nabos, pimientos verdes y setas... así que... ¡aproveche! también es el últimos mes para los cítricos: limones, naranjas y pomelos. 

Curiosidades del libro es la elaboración de licores y dulces con flores, donde menciona la flor de la acacia y los tallos de angélica, este último para mi hasta la fecha desconocido.  Sirva este texto para ilustrar un poco sobre los licores caseros con flores y y hierbas:                                                                            

Las bebidas alcohólicas que en su elaboración contemplan las flores como ingrediente principal resultan muy apreciadas por el característico gusto que imprimen en el paladar.

Siempre será más gratificante que las hierbas y las flores de nuestro licor casero hayan sido cultivadas en macetas propias, pero también es posible recurrir a herboristerías. Algunas de las hierbas célebres son la albahaca, la menta, la salvia, el romero, el laurel, la mejorana o el saúco. Entre las flores, la rosa es quizá la más alabada pero también hay sitio para la acacia o el jazmín.


De  la acacia he visto una deliciosa mermelada, que me la imagino de un sabor muy suave y aflorado, a la par como dice, de refrescante, que podéis curiosear, y si os apetece, preparar.

De los tallos de Angélica he sabido que:
 Austin de Croze, un escritor francés del siglo XIX, era muy aficionado a los bastoncillos confitados de angélica que confeccionaban en las pastelerías de Niort (Francia) y al licor de angélica, describió de forma muy lírica la mejor forma de degustarlos, en el enlace que os paso a continuación:http://www.directoalpaladar.com/cultura-gastronomica/angelica-en-la-gastronomia

Y de la huerta y el jardín, me he topado con “Disfrutar de el huerto y jardín” en el que Ruqui nos aconseja muy acertadamente:
Y salir al campo y disfrutar de los grandiosos espectáculos que nuestra madre Naturaleza nos proporciona, sin pedirnos a cambio nada más que un poquito de respeto.

martes, 23 de abril de 2013

Consejos para hacer fortuna



Siempre me ha gustado ojear el final del libro, y aunque no soy una cotilla, si soy una curiosa nata.  Esta vez en vez de curiosear, decido leer de cabo a rabo el apéndice del “Libro de las Familias”, ya que es imposible que nos deje indiferentes con esta sugestiva frase: “Consejos para hacer fortuna”.

Antes de ponerme a escribiros este articulo haciéndoos participes de estos consejos, que más que fortuna son de “buen juicio”, he cotilleado (me habéis pillado)  en el buscador de google “consejos para hacer fortuna”. Casi todos te dan las claves para hacer dinero y conservarlo, alguno se pone en plan más espiritual y te ayuda con la meditación para ganar dinero, pero el que más me ha gustado, sin duda, es el de Feng Shui, ya que la fortuna no está en la riqueza sino en el equilibrio de las áreas centrales de nuestra vida: salud, riqueza y relaciones personales.  Como diría la canción: "Tres cosas hay en la vida, salud, dinero y amor"

Si os ha intrigado  y  queréis atraer a la diosa de la Fortuna  a través de Feng Shui solo tienes que cliquear este enlace: http://es.prmob.net/fengshui/riqueza/moneda-1406902.html

Sin duda, este libro es menos espiritual pero con los pies bien puestos en la tierra, por lo que os recomiendo que sepáis  “ser aconsejados”, que no lo digo yo, lo dice el libro: “Quien no sabe ser aconsejado, no puede ser socorrido, y además que, si no prestáis oido a la razón, no dejará de daros sobre los dedos”

Valgan por lo tanto estos consejos para vuestra buena fortuna en todo lo que sea menester, y sobre todo para ser juiciosos y no malgastar, ya que aunque parezca de sentido común, parece ser "este sentido" el menos común de los sentidos, haciendo mención a algunas de sus frases con sustancia o lecciones del buen hacer.

Trabajo:  La actividad es la madre de la prosperidad 


Amor al orden – que nada tiene que ver con “amor al prójimo” – Los grandes males suelen tener muchas veces su origen en los pequeños descuidos.


La economía en el complemento indispensable de amor al orden y al trabajo:  Es gran locura emplear el dinero en comprar un arrepentimiento.


Del modo de conducirse y de la religión: De entre las deudas, la mas sagrada es la del reconocimiento.


Consejos de Franklin: Que parece sacado de un “refranero” o “frases del día”



Este tal Franklin, que no he averiguado quién es, tendría ahora a reventar su twitter lleno de seguidores, retwitteado sus twitters por doquier.  Y es que el susodicho Franklin tiene mucha razón al decir “que puede dar un buen consejo pero no buena conducta.”

En cuanto a "la Reseña" lo dejaremos para otro momento, es decir para cuando vuelva de Munich, ¿podréis aguantar dos semanas?  Solo mencionar como introducción para dejaros en ascuas “sobre la formación y composición del hombre”.  ¡Y es que esta parte se las trae y tiene mucho, mucho jugo!

 Ir curioseando "la llave de la vida". y si no lo ves bien cliquea en la hoja del libro.  También puedes verlo más grande cliqueando en el blog dedicado al "LIbro de las Familias"

jueves, 11 de abril de 2013

Albóndigas con carne o almóndigas. ALMÓNDIGAS en 1866


Si en 1866 alguien hubiese dicho que había albóndigas de comer  habría mirado extrañado y corregido: “Almondiga, dirás” - ya que en el libro de las familias viene bien claro: ALMONDIGA, por lo que deduzco que en esa época se le llamaba normalmente con "m" y no con "b".
Hoy en día es al revés, si dices almóndiga, te corregirían echándote la miradita de inculta o paleta. De hecho, mi corrector de Word me dice que está mal y me la subraya en rojo, pero da albóndiga por correcta. 
Para salir de dudas hemos ido a la RAE y curiosamente las dos voces están aceptadas en el Diccionario de la Lengua Española. Albóndiga son cada una de las bolas que se hacen de carne o pescado picado menudamente y trabado con ralladuras de pan, huevos batidos y especias, y que se comen guisadas o fritas. Y almóndiga remite a esta palabra.

almóndiga.
1. f. albóndiga.
albóndiga.
(Del ár. hisp. albúnduqa, este del ár. clás. bunduqah, y este del gr. [κάρυον] ποντικόν ‘[nuez] póntica’ ).
1.  f. Cada una de las bolas que se hacen de carne o pescado picado menudamente y trabado con ralladuras de pan, huevos batidos y especias, y que se comen guisadas o fritas.

Pero en el  Libro de las Familias de 1866 viene bien claro: ALMONDIGAS CON CARNE 


 Comensales

  • 4-6 personas – según glotonería
  • Tiempo de prepración: 30 minutos
  • No aptos para personas con problemas con ajo - ¡ligeramente fuertecito!

 
Ingredientes

  • 500 gramos carne picada ternera o mezcla ternera y cerdo
  • 1 cebolla pequeña
  • 4 dientes de ajo o a gusto
  • Perejil
  • 1 huevo
  • Tocino a gusto.
  • Manteca – o también aceite de oliva –
  • Especias a gusto – hierbas provenzales -
  • 2 vasos de agua
  • Sal




Preparación:
Colocar la carne picada en un bol. Picamos ajo,cebolla – trozos muy pequeños. Perejil a gusto muy picadito. El tocino picar en robot o picadora.  O también, todo lo anterior junto (incluso carne) en picadora. Mezclar  todo bien. Se añade la sal, las especias y el huevo batido, dejándolo reposar 15 minutos.  

Se fríen en manteca, si se quiere seguir la receta de 1866, sino, aceite de oliva.

Amasar las almóndigas y fréir en la manteca, hasta que queden doradas. 

Ir preparando mientras se fríen la salsa de ajo y perejil.  Se sofríen los ajitos bien picados y una vez doraditos se le echa 2 vasos de agua y perejil a gusto. 


Cuando estén fritas las almóndigas se echan sobre esta salsa y se dejan cocer aproximadamente 20 minutos a fuego lento.

Poco perejil, ya que ya lo lleva también la almóndiga. Yo me pase un poquito, y se noto.


Optativo: Pasar la salsa por pasapurés o batirla antes de servir.

La salsa la pase por el pasapurés


Recomendaciones:
  • Esta fuertecito por el ajo sobre todo, por lo que el ajo se pone a gusto. 
  • Cuidadito con el perejil, más vale poco que mucho. 
Si te interesan otros  temas de bienestar o/y cultura curiosea:  http://www.viva4omas.com

jueves, 4 de abril de 2013

Abril - Año Gastronómico de hoy y de 1866

Los paisajes de España de 1866 quizás no se hayan transformado tanto desde hace 150 años,, pero si el de sus  familias y pueblos.  ¡Pero ha cambiado tanto todo desde entonces! ¡Ni Julio Verne hubiera podido soñar ni imaginar lo que se podría encontrar ahora, y mira que muchas de sus ideas no fueron nada mal encaminadas!

Muchas familias se alimentaban de sus propios campos o huertos y las zonas rurales eran mucho más extensas.  Las gentes se abastecían en los mercados, donde agricultor  ganadero, pescador, horticultor, panadero  y artesano, o el que algo tenía que vender o podía ofrecer, brindaba a voz en grito lo mejor de su casa. 


Aparte de "Abril aguas mil", que este año tenemos con creces e inundaciones, curioseemos en lo que ofrecía Abril en El Libro de las Familias:






Pasó la Semana Santa con su bacalao y sus torrijas, pasó la Pascua con su cordero y resulta que estamos en abril, lo que debe ser un motivo de júbilo, porque abril es, seguramente con octubre, el mejor mes del año gastronómico; el abril de las aguas mil ("y todas en un barril", puntualiza la sabiduría popular) es un mes para disfrutarlo a mesa y mantel.

Naturalmente, lo primero que viene a la mente hablando de abril son los espárragos. "Los de abril, para mí", dice esa misma sabiduría. Otra maravilla abrileña: los perretxikos, las setas de San Jorge. La tierra ofrece lo mejor que tiene, este mes, el mes de las mejores menestrasposibles.

Pero hay más cosas. No solo del huerto vive el hombre: del mar, también. Y el mar, en esta parte de la primavera, significa anchoas. Se ha acabado la costera del verdel (caballa), y viene la anchoa. Bienvenida sea. Verán que nos referimos al Cantábrico, y por eso decimos "anchoa", y no "boquerón", aunque la mayor parte de los ribereños de nuestro mar norteño llamen a este pescadito "bocarte".

Ya lo hemos comentado muchas veces. Bocarte para gallegos, asturianos y cántabros, anchoa para vascos, boquerón para andaluces y madrileños... Hay quienes dejan este nombre para el pescado fresco, y dan el de anchoa a sus congéneres enlatados y en salazón. Qué más da. El caso es saber lo que se pesca y lo que se come.

Básicamente, el consumidor español ha disfrutado de los boquerones o anchoas frescas de dos maneras: poniéndolos en vinagre o friéndolos. Los boquerones en vinagre serán de donde sean, pero son uno de los aperitivos más madrileños que existen. Ahora, desde la plaga de anisakis, están un poco en baja, porque la "cocción" en vinagre no elimina el parásito; pero el boquerón en vinagre es un clásico en las tabernas del Foro.

O fritos, ya decimos. Pensar en Málaga es hacerlo automáticamente en ese manojito de boquerones victorianos unidos de cinco en cinco por la cola, a guisa de mano que da la bienvenida. Pero también podemos pensar en alguna sidrería asturiana y los bocartes abiertos, rebozados y fritos, o en una tasca donostiarra. El boquerón, la anchoa, se presta magníficamente a la fritura; eso sí, conviene dominar el arte, que es triste estropear en la sartén lo que el mar hizo obra de arte.

Pero podemos variar la partitura y darles cierta alegría, cierta picardía, a nuestras anchoas fritas. Hace años, ese patriarca de la cocina vasca que fue José Castillo proponía una receta de anchoas "como angulas". La idea es excelente, y de ella partimos el otro día en casa, ante unos boquerones recién adquiridos.

Lo que pasa es que en casa no somos partidarios de que el ajo, por muy laminado que esté, comparezca en la mesa. Amamos su espíritu, su alma, pero preferimos que su cuerpo se quede en la cocina. De manera que lo que tenemos para estos casos es un aceite preparado, pícaro él a base de ajo y guindilla.

Simplemente, cuando toca, ponemos en una sartén un buen aceite virgen y, en frío, le incorporamos unos ajos troceados y unas cuantas cayenitas, al gusto. Calentamos hasta que los ajos empiezan a tomar color, momento en el que separamos la sartén del fuego y dejamos que su contenido infusione mientras baja su temperatura a la ambiente. Colamos y guardamos el aceite hasta que lo necesitamos.

En este caso, decidimos usar solo los lomos, inmaculadamente limpios, de nuestras anchoas. Calentamos un poco de nuestro aceite e hicimos en él los pescaditos, apenas un minuto, no necesitan más.

De ahí, y tras añadir un ligerísimo toque ácido en forma de gotas de limón y decorar espolvoreando perejil de la maceta picado a lo invisible... a la mesa, sin escurrir, y con un buen pan para mojar en el aceitito de marras. Un sabor perfecto, y un complemento final que deja la boca un tanto calentita o, por lo menos, contenta. Un txakolí, uno de esos excelentes txakolíes de hogaño, es el compañero perfecto para estas anchoas.

Hagamos ofrendas a Poseidón para que nuestro Cantábrico sea, una vez más, generoso en anchoa y luego en atún blanco y sardinas, claro que sí. Yo creo que por Poseidón no quedará la cosa; la verdad es que me dan muchísimo más miedo los "expertos" en pesca de Bruselas, conocido puerto marítimo desde el que se imponen cuotas, cupos, vedas y capturas. Que Poseidón, pues, nos libre de la tecnocracia comunitaria, amén.

Articulo: Diario de Navarra

martes, 26 de marzo de 2013

Torrijas de hace más de 150 años en España










Torrija Casera de 1866



Mi reto sigue en pié.  Poco a poco mi blog se irá llenando de recetas de 1866.  

Estamos en Semana Santa y en España es muy tradicional en esta época tomar las TORRIJAS.

Encontraréis multitud de recetas, pero raro que encontréis una de como se hacia hace 150 años.  

Recetas de torrijas en este libro hay varias por lo que os animo primero a curiosear en el enlace al blog de El Libro de las Familiasy luego a que os animéis a hacer la torrija casera que he hecho, que esta para chuparse los dedos.

¡Buena Semana Santa y hasta el lunes, que el blog también se va de vacaciones!


La torrija simple y moronda se hacia con agua, leche y vino blanco o generoso.  Al que se anime a hacerla, el agua no sería necesario, ya que la leche de esos tiempos era leche en estado puro;  ni homogeneizada ni pasterizada, pero con mucho más sabor que el de ahora. ¡Ya me gustaría a mi pillar un buen litro de esa leche como la de antes y ponerla a hervir, aprovechando su nata para ponérmela en una rebanada de pan con azúcar!  ¡Eso si que era una delicatesen!


Receta 1866: Torrija Casera


Ingredientes: 



Para 8 rebanadas partidas por la mitad
Pan francés: Pan baguete ancho  pero mejor pan casero estilo molde
300 ml de leche
Batido o rebozado:
3 yemas de huevo
1 cucharita de agua de azahar (a gusto)
1 cucharita de harina
1 cucharada de azúcar
Aceite girasol
Almibar:
Miel y agua – Una cucharada bien colmada de miel y tres de agua.

Tal como indica la receta del libro.  Se humedecen las rebanadas con la leche tibia preferiblemente, pero no se empapan porque sino el pan se deshace.



La palabra batido aparece mucho en este libro.  Es donde se remoja o rebozan los alimentos; en este caso las rebanadas, que una vez pasada por leche se echa en una sartén con bastante aceite bien 
caliente y se doran (mucho cuidadito porque se puede quemar fácilmente).


Ponerlas una vez hechas en papel de cocina o secante para quitar exceso de aceite.

El almíbar de miel y agua se echa por encima cubriéndolo a gusto.  Si no gusta la miel, se puede sustituir por azúcar, o azúcar y canela


El agua de azahar y el almíbar de miel  le dan un toque exquisito.  ¡No he probado torrija igual, ya que queda más esponjosa! Al hacer la foto después de haberla pegado un bocado, casi se la come el gato.

miércoles, 20 de marzo de 2013

Advertencias del Libro de Las Familias



La parte Quinta de este libro es extremadamente curiosa: Higiene y arte de conservar la salud y prolongar la vida.  En este apartado clasifican una serie de alimentos con sus propiedades y  efectos sobre la salud en una curiosa aclaración: 

"No es lo que se come lo que alimenta, sino lo que se digiere".  Puede juzgarse por este proverbio cual útil es el conocer las propiedades de los alimentos"

Pero con este apartado nos extenderemos en una próxima entrada y sirva esto de ADVERTENCIA.